Siempre tuve miedo a expresarme, por el que pensarían los demás, siempre me calle, para no arruinar las cosas, pero llego un punto en el que dije BASTA, y elegí hablar, expresar, demostrar, equivocarme & volver a empezar hasta hacerlo bien…

Entendí que lo que los demás piensen no es motivo de mi incumbencia, ellos opinan sobre lo que yo hago, pero yo hago lo que a mi me parece.

Siempre va a haber gente que no coincida con vos, pero eso no te tiene que detener, es más, te tiene que alentar a seguir siendo tal cual sos, a ser vos misma, porque no hay dos personas iguales, parecidas miles, pero iguales ninguna gracias a Dios.