Todo lo que va viene, todo lo que se aleja de vos, sea por lo que sea, V U E L V E, se aleja por un tiempo largo o corto, en el cual sufrís por la perdida hasta que más o menos te acostumbras, pero la verdad es que SIEMPRE, de alguna manera u otra, regresa. Y ahí, es cuando te pones a pensar, una vez que ya lo perdí, que aprendí a vivir sin lo que se fue, ¿Lo quiero de nuevo en mi vida? ¿Vale la pena volver a empezar todo de nuevo con el riesgo de volver a perderlo? ¿Le doy otra oportunidad? En mi opinión, si se fue es por algo, pero por algo también volvió, ¿o no? Entonces si tuvo motivos para irse tanto como para volver, ¿Qué pesa más? Que se haya ido sin importarle nada, o que haya vuelto y te de nuevas esperanzas al mismo tiempo que te confunde…

También depende de lo importante que sea eso para vos, si en el tiempo que estuvo ausente se pudo reemplazar su lugar, capas que te das cuenta que no era tan esencial para vivir, o que estas mejor sin aquello que se fue. Todo depende de la situación…

En mi caso, creo que estoy mejor sin eso, admito que me afecto un poco, pero al fin y al cabo, lo supere! Sigo pendiente, no de aquello que se fue y ahora volvió, sino de todo lo que eso tenga que ver conmigo.

En síntesis, no me importa recuperarlo, ni que vuelva a ocupar en mi vida el lugar que tuvo en un principio, pero si me encanta, que quiera volver!